Hay carreras que se miden por el cronómetro y otras que terminan definiéndose por el peso de la historia. El Rally Trasmontaña de mountain bike pertenece a ese segundo grupo. No alcanza con tener piernas, potencia o técnica. Hace falta soportar exigencia extrema, convivir con el desgaste físico y mental, entender al compañero y tomar decisiones acertadas en senderos donde un mínimo error puede echar por tierra meses de preparación. Por eso ganar una vez ya es un privilegio. Hacerlo seis veces convierte a un biker en leyenda. Y conquistar una séptima significaría alcanzar la cima de todos los tiempos.
Darío Gasco brilló en Chile y se consagró campeón mundial de mountain bikeEse es el desafío que asumirá Darío Gasco el domingo 16 de agosto, cuando se dispute una nueva edición de la competencia en parejas más importante de la Argentina y una de las más prestigiosas de Sudamérica. El concepcionense intentará igualar el récord de Luciano Caraccioli, el máximo ganador de la clasificación general con siete victorias.
El “Mono” ya escribió buena parte de la historia del Trasmontaña. Su primera conquista llegó en 2011 y luego volvió a imponerse en 2013, 2014, 2016, 2018 y 2019. Cada triunfo tuvo su propia dificultad, pero todos compartieron un mismo sello: la capacidad de Gasco para adaptarse a una carrera impredecible, donde las fuerzas cambian de un momento a otro y el margen para equivocarse prácticamente no existe.
En esta oportunidad compartirá equipo con Facundo Cayata, el biker de San Pedro de Colalao y actual campeón argentino Sub 23. La dupla mezcla dos generaciones. De un lado, un referente que conoce cada rincón del circuito y acumula una experiencia difícil de igualar. Del otro, uno de los jóvenes con mayor proyección del país, dueño de un presente que ilusiona.
Experiencia y juventud
“La lectura de uno de afuera sería una joven potencia por Facundo y uno con experiencia y conocimiento de este tipo de carreras. Estas dos cosas conjugan muy bien. Creo que estamos para pelear por los primeros lugares”, analizó Gasco.
Darío Gasco demostró que está más vigente que nunca y ganó en San Pedro de ColalaoAunque el objetivo aparece al alcance de la mano, el biker tucumano sabe que el contexto ya no es el mismo que una década atrás. El mountain bike argentino evolucionó, aparecieron nuevos nombres y el nivel competitivo creció de manera notable. “Soy consciente de que aparecen los nuevos talentos y que cada vez se hace más complicado. Hay un grandísimo nivel de bikers en todo el país y al Trasmontaña siempre vienen los mejores. No me desvela la cantidad de veces que pueda o no ganarlo. Intento disfrutarlo de otra manera”, reconoció.
Las prioridades también cambiaron fuera de la bicicleta. Desde que abrió su propio negocio, el deporte dejó de ocupar el centro absoluto de su rutina diaria. “Mi vida cambió rotundamente desde que abrí la bicicletaría. Ahora priorizo disfrutar. Actualmente hago un gran sacrificio para tener tiempo de poder entrenarme. Tengo muchos más compromisos y ya no estoy dedicado al ciento por ciento a las competencias”, explicó.
Sin embargo, hay una esencia que permanece intacta. Esa mentalidad competitiva que lo llevó a transformarse en uno de los mejores bikers argentinos de las últimas dos décadas sigue apareciendo cada vez que se coloca el casco en la línea de largada. “Siempre que estoy en el punto de partida quiero ganar, sin importar los rivales”, aseguró.
Y esa ambición no cambia ni siquiera cuando habla de una prueba tan particular como el Trasmontaña. Allí no basta con tener un gran nivel individual. La coordinación con el compañero resulta determinante para sostener el ritmo durante todo el recorrido.
“A las carreras hay que correrlas. El Trasmontaña es una competencia muy difícil, pero la conozco muy bien. Yo siempre salgo a dar todo en cada carrera. Esa es mi naturaleza, intentar ganar siempre”, sostuvo.
El concepcionense conoce como pocos los secretos del recorrido. Sabe que la carrera no se gana únicamente con fuerza física. “Es una competencia muy exigente. Tenés que estar ciento por ciento concentrado. Un mínimo error en este tipo de carreras se puede pagar muy caro”, explicó.
La estrategia también ocupa un lugar fundamental. En un circuito donde miles de ciclistas comparten senderos angostos, cada maniobra puede resultar decisiva. “Uno tiene que ser frío y calculador, pero tomar buenas decisiones. El paso a otros bikers siempre es un tema muy importante, porque hay que superar a muchísimos corredores”, detalló.
Gasco apostó fuerte y conquistó EspañaAntes del gran desafío, Gasco participará de la Gran Vuelta a La Sala, prevista para este domingo, una competencia que suele utilizarse como referencia por compartir parte del recorrido. “Esa carrera tiene mucha parte del trazado, pero es totalmente distinta al Trasmontaña. El Rally es una competencia en parejas, mientras que la otra es individual. La Sala es un buen parámetro, pero el Trasmontaña exige conjugar muchas cosas con tu compañero de equipo. Es clave entenderse para poder conseguir el objetivo”, explicó.
A sus 39 años, Gasco continúa ampliando un currículum que pocos deportistas tucumanos pueden exhibir. Nacido el 20 de enero de 1987, fue dos veces campeón panamericano de mountain bike, ganó la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro 2007, representó a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, conquistó múltiples títulos nacionales y también dejó su huella en Europa con victorias en el Open de España, la Copa Catalana y la Superprestigio Internacional de España.
Siempre va por más
Como si faltara un capítulo más para una carrera extraordinaria, este año alcanzó otro hito al consagrarse campeón mundial en la categoría Master A durante el certamen disputado en los Nevados de Chillán, en Chile.
Ahora aparece un nuevo desafío. No necesita demostrar quién es ni justificar una trayectoria que ya lo ubica entre los grandes referentes del mountain bike argentino. Pero el Trasmontaña tiene ese poder especial de volver a despertar el espíritu competitivo de quienes conocen el sabor de la victoria. El 16 de agosto, Gasco volverá a estar en el punto de largada con la ilusión intacta. Del otro lado lo esperarán los mejores bikers del país, una nueva generación dispuesta a escribir su propia historia y un récord que lleva años resistiendo. Si consigue cruzar primero la meta junto a Cayata, el “Mono” no solo sumará otro triunfo: alcanzará la marca más grande que puede ofrecer la carrera más emblemática del mountain bike argentino.